Las flores del caimán

La cubanía del puerto


Bernardo García Díaz
(Fragmento del libro PUERTO DE VERACRUZ)

La segunda mitad del siglo XIX esta marcada por el arribo constante de cubanos que en ciertos puntos multiplicaron su presencia, como en ocasión del estallido de la guerra de los diez años, iniciada en 1868, con Carlos Manuel Céspedes a la cabeza. Las luchas libertarias de la isla, que no concluyeron sino hasta la vuelta del siglo, arrojaron a cerca de tres mil cubanos, de muy diversa índole y condición social, por todo el litoral del golfo. Lo mismo recalaron torcedores de tabaco que maestros, jornaleros, plantadores de caña y tabaco, que mozos de cordel o consumados músicos.

Fundamental para la agricultura resultó la llegada de campesinos que trajeron el refinamiento del trabajo agrícola de la célebre región de Vuelta Abajo; hombres que se dedicaban al cultivo de las nobles hojas, de ese producto de distinción que es el tabaco. La buena prosapia de las vegas tabacaleras de la región de los Tuxtlas data, en cierta medida, de este periodo, gracias sobre todo a la enseñanza y aplicación del conocimiento y experiencia que los inmigrantes transmitieron a cultivadores y fabricantes locales. Por estos mismos años, en 1864, el empresario canario Ramón Balsa instaló en el puerto La Prueba, que pronto tendría sus galeras a torcedores antillanos y que, andando el tiempo, se convertiría en el Matusalén de la industria nacional de puros. Así, con el arribo de conjunto de empresarios, trabajadores y cultivadores fue posible el auge internacional del tabaco veracruzano. Además, la economía tabaquera se acompañó de una cultura propia que reprodujo la presencia del “lector” en el interior del taller, personaje que leía capítulos de libros o periódicos, mientras los torcedores manufacturaban los habanos. Asimismo se importó la costumbre de “la fuma”, que es la cantidad de puros a la que tiene derecho el trabajador para su consumo personal. Por otra parte, los antillanos que se introdujeron en el campo también participaron en las plantaciones cañeras. En la cuenca del Papaloapan fue relevante la presencia de especialistas que venían a trabajar en la instalación de ingenios en el momento de modernización de las antiguas haciendas de la zona (…)

No siempre fue identificable la presencia cubana en el puerto, ya que rápidamente se integró a la población local gracias a las semejanzas de carácter. El talante colectivo del caribeño es muy similar al de buena parte de los porteños: unos y otros son fiesteros y no perdonan ni un bautizo de muñecas. Dueños de una bullanga explosiva, pregonada y riente que estalla en bailes y fiestas de carnaval, la danza en ellos es indispensable y cotidiana. Se ha dicho con justicia que la predisposición natural al gozo, aun en medio de grandes carencias, es un atributo de las sociedades caribeñas, a las cuales Veracruz siempre ha estado muy ligado (y de alguna manera forma parte) debido a los innumerables lazos históricos y culturales. No debemos olvidar que hablamos de una época en que el mundo era náutico y, en consecuencia, Veracruz estaba volcado más hacia el mar, hacia la cuenca del golfo y el Caribe, que hacia tierra adentro. No obstante las similitudes, los grupos antillanos se distinguieron en el gremio tabaquero, en actividades específicas como la música o bien ocupando un lugar prominente en la educación veracruzana.

El educador más memorable fue Estaban Morales, consultor pedagogo permanente del Ayuntamiento, así como rector del Colegio Preparatorio quien, aunque nacido en España, creció y se formó en Cuba. Durante muchos años, la cultura de la provincia mexicana estuvo en manos de unos cuantos varones ilustres, como Esteban Morales, quien aleccionaba a los jóvenes con el ejemplo; en la cátedra, gracias a su sabiduría y enciclopedismo de viejo estilo, podía dar clases lo mismo de francés, álgebra o gramática, o sustituir a casi cualquier maestro. Habría que mencionar también al doctor Juan Francisco del Río, catedrático de historia natural y, desde luego, a José Miguel Macías, también profesor del colegio. En el diccionario de cubanismos publicado en 1858, que Macías dedicó al pueblo veracruzano, se asumió en la portada interior del volumen como un “neoveracruzano”; de manera semejante, el propio José Martí, quien pisó por primera vez el territorio continental americano precisamente en Veracruz, el 8 de febrero de 1875, se definió como un mexicano “no nacido” en nuestro país.

Bernardo García Díaz
(Cd. Mendoza, 1954). Investigador de Tiempo Completo del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana. Doctor en Historia de México por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Miembro Correspondiente Extranjero de la Academia de la Historia de Cuba.

Las flores del caimán

Historia de la migración cubana y sus aportes socioculturales en Veracruz.

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Sinopsis: Análisis histórico de la migración cubana arribada al puerto y el sur de Veracruz durante los períodos de la Independencia cubana y el Porfiriato.

Período: Finales del siglo XIX.

Duración: 43:35

Club independentista de exiliados cubanos. Veracruz, Ver., hacia finales del siglo XIX. Como consecuencia de las guerras de independencia en Cuba, varios grupos de insurgentes antillanos fundaron en el exilio los llamados Clubes independentistas. Estos grupos ––que más tarde serían pieza clave para la emancipación cubana, a través del envío de armas a su país–– llegarían a estar ubicados en varias partes de Estados Unidos, el Caribe y en, el caso de México, el estado de Veracruz. Foto: Libro La Habana-Veracruz-La Habana. Las dos orillas [Bernardo García Díaz y Sergio Guerra Vilaboy (compiladores)]

Audio: Fragmento del danzón "Rigoletto", interpretado por la Orquesta de Felipe Valdés en 1907. Reconocido como el baile nacional cubano, aproximadamente entre los años de 1900 y 1930 (época de su mayor auge), el danzón fue uno de los elementos más importantes de integración cultural en Cuba, después de la independencia de aquel país en 1898 (Fuente: Disco The Cuban Danzón. Before there was jazz: 1906-1929 [colección de Cristobal Díaz Ayala]. Arhoolie records, 1999)

 

Idelfonso Estrada y Zenea. S / F. Reconocido como uno de los intelectuales cubanos en el exilio más destacados del siglo XIX, Idelfonso Estrada y Zenea sobresalió como un notable pedagogo, historiador y editor en el puerto de Veracruz. Su corta presencia en la ciudad, se vió reflejada a través de dos históricas publicaciones: El periquito y Álbum veracruzano. Fuente: Archivo de Mireya Cabrera Galán / www.dcubanos.com

Ejemplar del periódico infantil El periquito (Veracruz. 4ta. Época. Núm. 16, 3 de diciembre de 1871). Publicado en la ciudad de Veracruz entre los años de 1871 y 1872, el semanario infantil El periquito fue impreso por Idelfonso Estrada y Zenea durante su corta estancia en el puerto jarocho. Éste ejemplar ––hallado en la ciudad de Córdoba, al occidente de Veracruz, por el historiador Horacio Guadarrama––, contiene algunos textos pedagógicos que funcionaron como reflexiones sobre la identidad y la moral de su tiempo. Fuente: Mireya Cabrera Galván / www.dcubanos.com.

Los mártires de Cuba(portada de partitura), sin fecha. “Los mártires de Cuba” fue una mazurka compuesta por los cubanos Manuel Gómez (letra) y Severiano Pacheco (música) a finales del siglo XIX. Ésta pieza tuvo una relevancia especial en el puerto de Veracruz, debido a que se creó con la finalidad de apoyar las luchas independentistas de la Mayor de las Antillas. En opinión del periodista veracruzano Anselmo Mancisidor, ésta composición sería muy gustada y aplaudida entre los porteños de la época; quienes la solían corear al tiempo que seguían la música de la banda municipal. Foto: Libro Jarochilandia (Anselmo Mancisidor)

Audio: Fragmento del danzón "El capitolio", interpretado por la Orquesta Francesa de Felipe Valdés. Durante las primeras décadas del siglo XX, el danzón no sólo significó un elemento de divertimento para la sociedad cubana, sino también un medio de expresión cultural y nacionalista. Éste fue el caso de la composición "El capitiolio" ––escrita posiblemente en 1929––, el cual es un claro ejemplo del enaltecimiento de los valores patrióticos a través de la música popular (Fuente: Disco The Cuban Danzón. Before there was jazz: 1906-1929 [Grabaciones de Cristóbal Díaz Ayala]. Arhoolie records, 1999)

José Irene Izazola y su hijo. Veracruz, Ver, hacía 1900. En 1875, el comerciante habanero José Irene Izazola instaló la mueblería La Favorita, ubicada en el Portal de Miranda en la zona centro del puerto de Veracruz. Este almacén solía ofrecer, además de sillas y sillones, varios lujosos artículos de importación como lámparas, cristalería, cuadros, pianos y mármoles. En la imagen, el mercader cubano junto a su hijo José de la Trinidad Izazola Sierra. Foto: Autor no identificado / Colección José Izazola / Fuente: Veracruz, puerto de llegada (varios).

Tiberia. Veracruz, Ver. 1927. A principios del siglo XX, el exilio cubano en Veracruz fue considerada la segunda comunidad extranjera más grande, en términos de población, después de la colonia española. De esta manera, la migración antillana llegaría a constituir alrededor del 20 por ciento de los 3000 extranjeros que residían en la ciudad. En la imagen, el popular barbero y curandero Tiberia, emigrado al puerto en el año de 1869. Foto: Joaquín Santamaría / Libro Puerto de Veracruz (Bernardo García Díaz).

 

José Frade Álvarez. S / F. Nacido en la provincia de Cienfuegos, al oeste de Cuba, el cubano José “Pepe” Frade sería conocido como uno de los personajes más originales y bohemios del Veracruz de la primera mitad del siglo XX. Su participación en el llamado “Carnaval de los locos” (1931), sería fundamental para las futuras formas de organización y festejos del carnaval jarocho. Foto: Libro Jarochilandia (Anselmo Mancisidor)

Audio: Fragmento de la conga "Uno, dos y tres" (Rafael Ortíz "Mañungo"), interpretada por el Septeto Favorito. La conga es el ritmo más representativo de las fiestas de carnaval en Cuba; las hay de dos estilos: la conga santiaguera y la conga habanera. Ésta última, a partir de la décadas de los treintas, sería muy popular en los carnavales del puerto de Veracruz (Fuente: Disco Septetos cubanos de ayer y de hoy. Egrem. Cuba, década de los sesentas)

Fábrica de puros “La prueba.” Veracruz, Ver. S / F. Una de las mayores aportaciones de la migración cubana a Veracruz, fue sin duda el desarrollo de la industria tabacalera en la región de Los Tuxtlas (sur del estado). En el caso del puerto jarocho, el comercio de puros floreció desde mediados del siglo XIX y, años más tarde, llegaría a consumarse como una popular tradición local. Foto: Libro Puerto de Veracruz (Bernardo García Díaz).

Fernando Blanco Abad y el equipo de futbol Club Deportivo Veracruz. Veracruz, Ver, hacía 1942. El Club Deportivo Veracruz ––posteriormente bautizado por el cronista Manuel Seyde, como Tiburones Rojos de Veracruz–– tuvo, entre sus primeros jugadores extranjeros, al cubano Fernando Blanco Abad. Reconocido como uno de los más destacados mediocampistas de su país, Blanco Abad sería nombrado, en 1942, como el mejor jugador del balompié antillano en una época donde el futbol era muy popular en Cuba. En la imagen, el cubano (de pie, segundo de izquierda a derecha) junto a Benjamín Alonso y Luis “El Pirata” Fuente. Foto: Raúl Varela (Colección Fernando Blanco A.). / Fuente: Veracruz, puerto de llegada (varios autores).

 

Discografía

 

MATAMOROS, Septeto y Conjunto. “Camarón y mamoncillo” (Miguel Matamoros). Camarón y mamoncillo. Tumbao Cuban Classics, 1994. TCD044

MERCERÓN, Mariano y su Orquesta. “Dios Nunca Muere” (Cipriano José Cruz / Macedonio Alcalá). Salta Perico. RCA, Victor 1960. Lpc – 3198

MONARCA DEL SON, El. “La paloma” (Sebastián Iradier). De Cuba viene un cantante. Zouma records. Galicia, 2007. ZRCD054

ORTA, Mike. “Clave a Martí” (D.A.R.) Concierto “Classically Cuban - Music for Marti.” FIU Wertheim Performing Arts Center, Miami, 9 de diciembre de 2012. / Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=OaXj4y_L74Q

PEÑA Sánchez, Enrique y su orquesta. “Yama, yama.” The Cuban Danzón. Before there was jazz: 1906-1929. Arhoolie, 1999. CD-7032          

VELOZ, Ramón. “Tabaco verde” (Eliseo Grenet) Guajiras cubanas. Fonomusic. Madrid, 1985. 84.2040 / 4

Bibliografía

 

GARCÍA Díaz, Bernardo. “La migración cubana a Veracruz. 1870-1910”, en García Díaz, Bernardo; Guerra Vilaboy, Sergio (coordinadores). La Habana / Veracruz, Veracruz/ La Habana. Las dos orillas. Universidad Veracruzana/ Universidad de La Habana. México, 2002.

____________________
. Puerto de Veracruz (Colección Veracruz: imágenes de su historia). Gobierno del Estado de Veracruz.  Xalapa, 1992.

____________________. “El Caribe en el Golfo : Cuba y Veracruz a fines del Siglo XIX y principios del XX”, en Anuario X. Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana. Xalapa, 1995.

____________________. “El legado de la migración cubana”, en Veracruz. Puerto de llegada. H. Ayuntamiento de Veracruz, 2000.

____________________. “El Veracruz de Joaquín Santamaría”, en Joaquín Santamaría. Sol de plata / Silver Sun (reedición). Secretaría de Educación de Veracruz, Fundación Miguel Alemán A.C., Administración Portuaria Integral de Veracruz y Universidad Veracruzana. Xalapa, 2013

GUADARRAMA Olivera, Horacio. “Idelfonso Estrada y Zenea: un intelectual cubano en el puerto de Veracruz, 1871-1872”, en Sotavento, revista de Historia, Sociedad y Cultura. Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana. Xalapa, 2000.

Entrevistas

Horacio Guadarrama. Xalapa, Ver.
2 de septiembre de 2014.

Bernardo García Díaz. Xalapa, Ver.
17 de marzo de 2015.

 

Artículos, poemas y ensayos